
El AT&T Stadium de Arlington, Texas, acoge este miércoles uno de los encuentros con más historia de la primera jornada del Mundial 2026.
Ocho años después, la espina de Moscú sigue clavada en el orgullo inglés. Inglaterra y Croacia se vuelven a ver las caras en una Copa del Mundo después de aquella semifinal de Rusia 2018, en la que los croatas remontaron y rompieron el sueño inglés en la prórroga. Aquella pesadilla sigue presente en la memoria colectiva de los Tres Leones, que llegan a este torneo como uno de los grandes favoritos al título bajo la dirección de Thomas Tuchel.
Inglaterra sale con un once de máximo nivel con Pickford bajo palos, una defensa formada por Reece James, Stones, Guéhi y el joven O’Reilly, y una zona media liderada por Declan Rice y Elliot Anderson. Por delante, Bellingham como enganche y Saka y Gordon en las bandas, con el pistolero Harry Kane como referencia en ataque. El capitán inglés, máximo goleador histórico de su selección con 79 goles, llega en un gran momento tras una temporada brillante y llena de títulos en el Bayern de Múnich. Croacia, por su parte, no viene a pasearse. Finalista en 2018 y bronce en Qatar 2022, la selección de Zlatko Dalić ha demostrado en los últimos años que su generación es capaz de competir con cualquiera. Livakovic en portería, Gvardiol en defensa y la experiencia de Modric y Kovacic en el centro del campo crean un bloque difícil de desmontar. Kramaric y Perisic son las principales amenazas en ataque para los croatas.
El Grupo L, que completan Ghana y Panamá, tiene a Inglaterra como favorita indiscutible, pero Croacia es un rival que nunca regala nada. Los ingleses saben que empezar con victoria es fundamental para marcar el ritmo de la clasificación y del torneo.
Publicado el : 17 de junio de 2026

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