
La crisis de Ceuta y Melilla abre un nuevo debate sobre fronteras y responsabilidade.
Lo ocurrido en las vallas de las ciudades ocupadas de Ceuta y Melilla no fue un episodio aislado ni una ola migratoria espontánea, como intentaron presentar algunos sectores, sino un fenómeno que —según este análisis— habría respondido a una planificación previa y a un calendario calculado, con el objetivo de alterar las celebraciones del pueblo marroquí con motivo de la Fiesta del Trono.
Según el texto, la apertura de las puertas a la llegada de migrantes habría sido consecuencia de decisiones adoptadas por España. En este sentido, señala que la resolución del Tribunal Supremo español del 8 de julio de 2026, que suspendió temporalmente el procedimiento de devolución inmediata, creó un vacío legal que habría sido aprovechado por redes de tráfico de personas como una oportunidad para impulsar los intentos de entrada.
El artículo también vincula esta situación con el contexto político español, afirmando que el Gobierno de Pedro Sánchez habría utilizado el debate migratorio con fines electorales, generando expectativas sobre una posible regularización colectiva de inmigrantes y contribuyendo, según esta versión, al desorden en la frontera.
El texto sostiene que la posición de Marruecos es firme y que el país no está dispuesto a asumir las consecuencias de las disputas políticas internas en España ni de los debates dentro de la Unión Europea. Defiende que la seguridad del Mediterráneo debe ser una responsabilidad compartida y no recaer únicamente sobre los países de tránsito.
Asimismo, destaca que Marruecos ha mantenido sus compromisos en materia de cooperación migratoria y en la aplicación de los acuerdos de readmisión de personas en situación irregular, actuando —según el artículo— con responsabilidad y sin aceptar presiones.
La segunda parte del texto acusa a la maquinaria mediática vinculada al régimen argelino de haber llevado a cabo una campaña de desinformación relacionada con estos acontecimientos. Afirma que determinadas plataformas, entre ellas los medios citados en el artículo, habrían difundido mensajes engañosos para influir en jóvenes marroquíes y fomentar intentos de salida irregular.
Publicado el : 1 de agosto de 2026
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