
Marruecos impulsa su industria militar con acuerdo para fabricar 500 drones suicidas
Las Fuerzas Armadas Reales (FAR) firmaron un acuerdo con la empresa marroquí emergente Aerodrive Engineering Services (AES) para la producción de 500 drones suicidas o “municiones merodeadoras”, en el marco de la estrategia del Reino destinada a fortalecer su industria de defensa nacional y reducir la dependencia de proveedores extranjeros.
Según un informe de Africa Intelligence, el contrato constituye el primer acuerdo oficial de este tipo entre el ejército marroquí y una compañía local especializada en sistemas no tripulados.
La decisión habría sido aprobada recientemente por el Inspector General de las FAR, el general de cuerpo de ejército Mohamed Berrid, mientras que el acuerdo fue firmado con el fundador de AES, Soufiane Amakoui, ingeniero graduado de la Universidad Mohammed VI de Ciencias y Tecnología.
El proyecto contempla, además del suministro de drones, la creación de una planta de producción en la región de Benslimane, situada entre Rabat y Casablanca, como condición impuesta por las autoridades marroquíes para fomentar el desarrollo de una base industrial militar local vinculada a tecnologías avanzadas y sistemas autónomos.
De acuerdo con la misma fuente, se prevé que la nueva fábrica entre en funcionamiento en 2027 y forme parte del creciente ecosistema industrial de defensa que se desarrolla en Benslimane, región que se ha consolidado en los últimos años como un polo emergente para la producción de drones y equipos de vigilancia militar.
El informe subraya que esta orientación estratégica se produce en un contexto internacional marcado por el uso cada vez más extendido de drones suicidas en conflictos contemporáneos, especialmente tras su despliegue en la guerra entre Rusia y Ucrania y en los enfrentamientos en Oriente Medio.
En el plano nacional, el desarrollo de este sector responde también a consideraciones de seguridad y vigilancia fronteriza, particularmente en las provincias del sur, donde las FAR recurren de manera creciente a sistemas no tripulados para misiones de reconocimiento y recopilación de información.
La cooperación entre el ejército marroquí y AES no es inédita. En 2024, la compañía ya había firmado un acuerdo con el Ministerio de Industria y la Confederación General de Empresas de Marruecos (CGEM) para fabricar mil drones “Atlas Estar” destinados a operaciones de vigilancia militar y obtención de inteligencia.
En aquella ocasión, las autoridades exigieron igualmente la instalación de una unidad de producción local en Ben Guerir, donde la empresa inauguró su primera planta en Marruecos. Los aparatos fabricados allí son utilizados principalmente para la vigilancia de fronteras y el seguimiento de movimientos en las regiones del sur.
El mercado marroquí de la industria de defensa ha comenzado además a atraer a importantes actores internacionales. Según el informe, la empresa turca Baykar abrió en 2025 una filial en Marruecos bajo el nombre “Atlas Defense”, con un plan de inversión de 250 millones de dólares para establecer su primera planta de producción en África.
Asimismo, la israelí Blue Bird Aero Systems, vinculada a Israel Aerospace Industries, puso en marcha una fábrica de drones en Benslimane a finales de 2025, mientras que la empresa francesa Délire prepara la apertura de una sucursal en Rabat destinada a ofrecer servicios de mantenimiento técnico a clientes africanos.
Estas iniciativas reflejan la creciente competencia internacional por posicionarse en el mercado marroquí de defensa, considerado uno de los sectores emergentes de mayor dinamismo en el Reino.
Publicado el : 21 de mayo de 2026

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