
Economistas marroquíes advierten de que las protestas en Europa son una señal de alerta y que la falta de confianza amenaza la estabilidad
El proyecto de Ley de Presupuestos de Marruecos para 2027 se desarrolla en un contexto marcado por importantes desafíos económicos y sociales. Las presiones macroeconómicas, la incertidumbre internacional y el aumento de las tensiones sociales configuran un escenario complejo en el que resulta necesario conciliar la estabilidad financiera con la protección del poder adquisitivo de los hogares.
En este contexto, las recientes protestas registradas en algunas capitales europeas por la inflación y el encarecimiento del coste de la vida se presentan como una señal de alerta política y social. Estos acontecimientos, según los economistas consultados, deberían servir de referencia para los responsables de la política económica marroquí, con el objetivo de evitar que el malestar social se extienda y comprometa la estabilidad interna.
Las protestas europeas, una señal de advertencia
La economía internacional atraviesa una etapa compleja, caracterizada por el aumento de los riesgos geopolíticos, la competencia por los recursos energéticos y las vías de financiación, así como por el avance de las políticas proteccionistas. Estas circunstancias también aparecen reflejadas en las grandes orientaciones del proyecto presupuestario, según el comunicado de la Casa Real difundido el pasado sábado.
Abderrazak El Hyari, profesor de Economía en la Universidad Sidi Mohamed Ben Abdellah de Fez y analista de finanzas públicas, considera que el proyecto presupuestario constituye una prueba importante para conciliar la estabilidad económica, la capacidad adquisitiva de las familias, la paz social y la recuperación de la confianza.
En declaraciones al medio Hespress, El Hyari señaló que, aunque los equilibrios macroeconómicos son necesarios, no bastan por sí solos para garantizar la estabilidad social. A su juicio, las protestas en Europa demuestran que las cuentas públicas pueden presentar indicadores aparentemente sólidos mientras se acumulan dificultades sociales en la vida cotidiana.
El déficit de confianza
El principal riesgo para las políticas públicas, según el análisis recogido en el artículo, reside en el creciente distanciamiento entre las expectativas de los ciudadanos y la respuesta de las instituciones.
El economista y profesor universitario Mohamed Adel Ichou sostiene que el proyecto presupuestario de 2027 debe analizarse también desde una perspectiva política y social, y no únicamente contable. Desde esta óptica, el problema más importante no sería tanto el déficit presupuestario como el denominado «déficit de confianza».
Ichou advierte de que las sociedades no llegan a situaciones de tensión únicamente por las cifras económicas, sino cuando los ciudadanos perciben que sus ingresos pierden poder adquisitivo más rápidamente de lo que el Estado puede protegerlos.
El académico subraya que la población experimenta las dificultades económicas a través de los gastos cotidianos en alimentación, vivienda, transporte, educación y sanidad, más que mediante los indicadores macroeconómicos.
Un difícil equilibrio entre las finanzas y la política social
Este escenario plantea importantes desafíos al Gobierno, especialmente durante sus primeros cien días de gestión y a lo largo del actual año legislativo.
Según Ichou, el reto será tanto político como financiero. Un incremento amplio del gasto social podría ejercer presión sobre los equilibrios presupuestarios, mientras que una política excesivamente restrictiva podría dificultar la respuesta a las demandas sociales.
Los responsables económicos deberán encontrar, por tanto, un punto de equilibrio entre la disciplina fiscal y las medidas necesarias para contener el malestar social.
Por su parte, El Hyari defiende la necesidad de abandonar una gestión centrada en responder a las crisis una vez que se producen y avanzar hacia un enfoque preventivo, capaz de anticipar los riesgos económicos y sociales.
También considera importante consolidar una cultura de gestión orientada a los resultados y a la eficiencia, en la que el éxito de las políticas públicas se mida por las mejoras concretas en la calidad de los servicios y la reducción de las desigualdades.
Medidas preventivas para proteger a los hogares
Para reforzar la estabilidad social, ambos economistas coinciden en la necesidad de impulsar reformas estructurales y establecer mecanismos de protección más eficaces, especialmente para las clases medias y los colectivos vulnerables.
El Hyari señala que esta protección requiere una mayor justicia fiscal y social, adaptada a la capacidad económica real de las familias. Entre las medidas que plantea figura aliviar la carga tributaria de los hogares con ingresos medios y facilitar un acceso más equitativo a los servicios públicos esenciales.
El objetivo sería actuar sobre las causas estructurales de la vulnerabilidad y evitar que el deterioro de las condiciones de vida se traduzca en un aumento de las tensiones sociales.
En conclusión, Ichou considera que la experiencia europea deja una enseñanza para Marruecos: el éxito de los Presupuestos de 2027 no debería evaluarse únicamente por la capacidad de controlar el déficit público, sino también por la eficacia de las políticas para prevenir el malestar social, recuperar la confianza ciudadana y lograr que los beneficios del crecimiento económico se reflejen en la vida cotidiana de la población.
Publicado el : 20 de octubre de 2026
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