
Washington y París coordinan posiciones sobre el Sáhara marroquí y la estabilidad regional.
Las conversaciones entre el asesor principal del presidente de Estados Unidos para Asuntos Árabes y Africanos, Massad Boulos, y una delegación del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia encabezada por Romaric Roignan, director para África del Norte y Oriente Medio, abordaron diversos temas regionales e internacionales de interés común.
Entre los asuntos tratados destacó la cuestión del Sáhara marroquí, un expediente que ocupa un lugar prioritario en las agendas diplomáticas de Washington y París. Ambas partes reiteraron su respaldo a la iniciativa marroquí de autonomía, considerándola una base seria, creíble y realista para alcanzar una solución política duradera al conflicto, en consonancia con los esfuerzos impulsados por las Naciones Unidas.
Los interlocutores subrayaron igualmente la necesidad de reforzar las iniciativas internacionales encaminadas a lograr una solución pacífica y consensuada que contribuya a la estabilidad regional.
La reunión también permitió analizar la situación en Sudán, donde se insistió en la importancia de fortalecer la coordinación entre Estados Unidos y Francia dentro de los esfuerzos internacionales, incluido el marco del proceso de Berlín, para favorecer el cese de las hostilidades y responder a la crisis humanitaria.
En cuanto a Libia, ambas delegaciones reafirmaron su apoyo a un proceso político inclusivo liderado por los propios libios, orientado a la reunificación de las instituciones nacionales y alineado con la hoja de ruta promovida por las Naciones Unidas.
Al comentar los resultados del encuentro, el presidente del Centro Marroquí de Diplomacia Paralela y Diálogo de Civilizaciones, Abdelfattah Belamchi, señaló que la cooperación franco-estadounidense en asuntos africanos atraviesa una etapa de transformación vinculada a los cambios en la política exterior de Washington, cada vez más enfocada en la defensa de sus intereses estratégicos y de seguridad nacional.
Según el experto, Estados Unidos ha pasado de una coordinación tradicional con sus aliados europeos a una política más pragmática, basada en la intervención directa y en la redefinición de prioridades según la evolución de los conflictos, especialmente en África. En este contexto, destacó que el expediente del Sáhara marroquí adquiere una relevancia particular debido a los avances registrados en el marco de las resoluciones del Consejo de Seguridad y de las iniciativas de mediación internacional.
Belamchi añadió que el encuentro podría reflejar una reconfiguración de los mecanismos de cooperación entre París y Washington, adaptados a un escenario internacional marcado por el creciente protagonismo de actores locales y por nuevas prioridades en la gestión de crisis.
Por su parte, el profesor de Antropología Política de la Universidad Moulay Ismail de Mequinez, Zakaria Aknouch, consideró que esta reunión se inscribe en un contexto de profundas transformaciones geopolíticas en la región. A su juicio, el acercamiento entre Francia y Estados Unidos evidencia una convergencia cada vez más clara respecto al Sáhara marroquí, elevando el apoyo al plan de autonomía desde el ámbito diplomático hacia una coordinación estratégica más visible.
El académico señaló que esta evolución podría reforzar el peso de la propuesta marroquí en los debates internacionales, especialmente dentro del Consejo de Seguridad de la ONU, donde Francia y Estados Unidos desempeñan un papel determinante. En su opinión, se observa una transición gradual desde una lógica de gestión del conflicto hacia una dinámica centrada en la búsqueda de una solución.
Aknouch también destacó que las crisis de Sudán, Libia y el Sáhara se analizan cada vez más dentro de una visión integral de la seguridad africana, basada en la interconexión de los desafíos regionales. En este sentido, advirtió que la persistencia del estancamiento en el conflicto del Sáhara puede influir en la fragilidad de la región del Sahel y favorecer el aumento de amenazas de seguridad e injerencias externas.
Finalmente, el experto concluyó que la actual coordinación entre Washington y París contribuye a consolidar progresivamente la centralidad de la propuesta marroquí de autonomía en los debates internacionales sobre la resolución del conflicto, otorgándole una dimensión cada vez más estructural y duradera dentro de las dinámicas diplomáticas globales.
Publicado el : 30 de mayo de 2026

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