
Marruecos conserva su tipo de interés pese a la incertidumbre global por la guerra en Oriente Medio.
Bank Al-Maghrib opta por una política prudente en medio de las repercusiones de la guerra en Oriente Medio
El Bank Al-Maghrib decidió, en su primera reunión de 2026 celebrada en Rabat, mantener sin cambios su tipo de interés de referencia en el 2,25 %, una decisión que ha generado opiniones divididas entre los analistas económicos. Mientras algunos la consideran una muestra de cautela, otros la ven como una apuesta arriesgada en un contexto internacional marcado por la incertidumbre derivada de la guerra en Oriente Medio.
El banco central justificó su decisión por la continuidad del dinamismo económico, los niveles moderados de inflación previstos y el alto grado de incertidumbre que rodea las perspectivas globales, además de los resultados de las pruebas de resistencia aplicadas a la economía nacional.
Un enfoque prudente
Para la economista Lamia El Mjahid, profesora en la Universidad Chouaib Doukkali, esta decisión refleja un enfoque equilibrado y prudente en la gestión de la política monetaria, en un entorno internacional complejo.
Según explicó, el contexto actual está marcado por tensiones geopolíticas, especialmente por la guerra en Oriente Medio y las repercusiones del conflicto en Ucrania, además de cambios en las políticas comerciales globales, factores que influyen en la estabilidad económica mundial y en los precios de materias primas como la energía.
La experta destacó que la economía marroquí mantiene una dinámica positiva, impulsada por la recuperación de los sectores no agrícolas y perspectivas favorables en el ámbito agrícola. Se prevé que el crecimiento económico alcance alrededor del 5,6 % en 2026, mientras que la inflación se mantendría en niveles moderados, cerca del 0,8 %, pese a las presiones derivadas del aumento de los precios del petróleo.
Asimismo, subrayó que los resultados de las pruebas de resistencia reflejan cierta solidez de la economía marroquí frente a choques externos, aunque persisten riesgos como el aumento de la factura energética y el déficit por cuenta corriente. En este sentido, el banco central adopta una política basada en la prudencia y la vigilancia continua.
Entre los efectos de esta decisión, señaló que contribuye a mantener estable el coste de financiación para las empresas, lo que favorece la inversión, y permite a los hogares beneficiarse de cuotas de crédito más estables, especialmente en préstamos a tipo variable.
Una decisión arriesgada
Por su parte, el analista económico Rachid Sari consideró que mantener el tipo de interés no era el escenario más probable, ya que esperaba una subida de 25 puntos básicos, calificando la decisión como “una cierta apuesta”.
Sari explicó que, aunque las previsiones apuntan a un crecimiento del 5,6 % y a una buena campaña agrícola, estas no incorporan plenamente los riesgos asociados a la situación en Oriente Medio. También mencionó la ligera depreciación del dírham frente al dólar y al euro como uno de los factores que justificaban, en su opinión, una subida de tipos.
Añadió que la decisión responde al deseo de preservar el dinamismo económico, atraer inversiones y acompañar grandes proyectos en curso, como los preparativos para eventos internacionales de gran envergadura, entre ellos la Copa Mundial de la FIFA 2030.
No obstante, advirtió de posibles riesgos a futuro, como el aumento de la inflación, el déficit presupuestario o una eventual caída de los ingresos turísticos, lo que podría afectar al equilibrio económico del país.
Publicado el : 18 de marzo de 2026

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