
El Ejército marroquí moderniza su capacidad militar con tecnología avanzada.
El Ejército marroquí refuerza sus capacidades defensivas con un sistema de disuasión multidominio.
En medio de las transformaciones de seguridad regional y de los desafíos estratégicos que enfrenta el norte de África, Marruecos está experimentando un cambio cualitativo en su doctrina militar, con un enfoque creciente en la construcción de un sistema de disuasión integral que combine superioridad tecnológica y eficiencia operativa.
Un informe reciente del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI) revela que Marruecos aumentó sus importaciones de defensa en un 12 % entre 2016 y 2025, manteniendo su participación en el mercado mundial de armamento.
Según analistas consultados por Hespress, esta transformación no se limita al fortalecimiento de las capacidades militares tradicionales, sino que busca lograr un equilibrio estratégico acorde con la evolución de las guerras modernas. Entre los objetivos principales de la estrategia militar marroquí destacan el dominio de la información, la cooperación operativa con aliados, el desarrollo de la industria militar local y la adaptación a los avances tecnológicos de la región.
Un cambio más amplio
El investigador en asuntos estratégicos Hicham Moataddid señaló que el ritmo reciente de modernización militar de Marruecos debe entenderse dentro de un cambio más amplio en la doctrina de seguridad del país.
Según explicó, Marruecos ha pasado gradualmente de una lógica de defensa tradicional a un modelo de disuasión multidominio, que no se basa únicamente en poseer plataformas militares convencionales, sino en construir un sistema integrado que combine tecnología avanzada, preparación operativa y cooperación con aliados.
Moataddid añadió que Marruecos apuesta por una superioridad cualitativa más que cuantitativa, integrando tecnologías avanzadas en su estructura militar, como sistemas digitales de mando y control, capacidades de inteligencia reforzadas por el ciberespacio y sistemas de vigilancia y reconocimiento de largo alcance.
El objetivo no es solo modernizar el arsenal militar, sino crear un entorno operativo capaz de generar superioridad informativa en el campo de batalla, considerada hoy un factor decisivo en los conflictos contemporáneos.
Asimismo, destacó que Marruecos presta especial atención a tres ámbitos estratégicos clave: • La superioridad aérea, mediante la modernización de su flota de cazas y el fortalecimiento de la defensa aérea en múltiples capas. • El desarrollo de drones y sistemas de guerra electrónica, cada vez más centrales en la gestión de conflictos modernos. • El fortalecimiento de las capacidades navales, ante la creciente importancia de la seguridad marítima en los espacios atlántico y mediterráneo y la protección de rutas comerciales e infraestructuras estratégicas.
El experto concluyó que Marruecos está construyendo un sistema de disuasión flexible que opera en varios dominios: tierra, aire, mar y ciberespacio.
Dada su posición geográfica en el cruce de importantes espacios estratégicos, Marruecos entiende que su seguridad nacional ya no depende únicamente de los equilibrios terrestres tradicionales del Magreb, sino también de su capacidad para vigilar su espacio marítimo y aéreo y proteger sus fronteras frente a amenazas transnacionales procedentes del Sahel.
Capacidad de disuasión
Por su parte, el investigador en asuntos militares y de seguridad Mohamed Chqir explicó que en los últimos años el Ejército marroquí ha puesto especial énfasis en reforzar sus capacidades aéreas, incorporando aeronaves avanzadas capaces de realizar misiones de reconocimiento y ataque con gran precisión.
Estas aeronaves no solo representan un elemento de disuasión, sino que también permiten al Ejército controlar el espacio aéreo y garantizar la seguridad del territorio nacional, reflejando una estrategia que prioriza la calidad operativa sobre la cantidad.
Chqir añadió que Marruecos también trabaja en el fortalecimiento de sus fuerzas terrestres, mediante la adquisición de vehículos blindados y tanques modernos como el Abrams, además de beneficiarse de asociaciones con varios países en el ámbito militar.
Asimismo, indicó que la Marina Real, que en décadas anteriores sufrió cierto descuido, ha comenzado a reducir esta brecha con la incorporación de fragatas y patrulleras modernas, reconociendo que el poder naval es un componente esencial de la seguridad integral, especialmente frente a desafíos como el contrabando y otras actividades ilícitas en el mar.
Finalmente, el analista subrayó que Marruecos también busca reducir su dependencia externa mediante la localización de la industria militar y el desarrollo de cooperación con socios internacionales como India para transferir tecnología y producir equipamiento avanzado en el país.
No obstante, señaló que el rearme de Argelia constituye un factor de presión, lo que obliga a Marruecos a seguir de cerca la evolución militar en la región. Aun así, el país mantiene una política racional en sus adquisiciones militares, evitando una carrera armamentística descontrolada y centrando sus inversiones en sistemas que respondan a sus necesidades estratégicas reales.
Publicado el : 14 de marzo de 2026

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