
De Nueva York a Santiago: Wahbi reclama una visión sin excepciones ante las víctimas.
El ministro de Justicia, Abdellatif Wahbi, ha vuelto a cuestionar lo que considera una visión selectiva a la hora de recordar las tragedias ocurridas un 11 de septiembre. En este contexto, ha establecido una comparación entre los atentados terroristas perpetrados en Estados Unidos en 2001 y el golpe de Estado ocurrido en Chile en 1973, que terminó con la vida del presidente Salvador Allende y provocó miles de víctimas.
Wahbi sostiene que ambos acontecimientos deben ser analizados desde una perspectiva histórica, política y de derechos humanos, sin establecer diferencias en función del lugar donde se produjeron las tragedias o de las posiciones políticas vinculadas a ellas.
El ministro recordó que ya había defendido anteriormente la necesidad de evitar una “selección de las emociones” a la hora de abordar acontecimientos que dejaron víctimas civiles. A su juicio, la cuestión no debe limitarse a una reacción emocional, sino que requiere también una lectura histórica y democrática.
Según Wahbi, los derechos humanos son universales y no pueden depender de la geografía de las víctimas ni de las circunstancias políticas que rodean cada tragedia. En este sentido, considera que la muerte de civiles constituye una cuestión que debe ser tratada desde el respeto al derecho internacional.
Al referirse a los atentados del 11 de septiembre de 2001, el ministro señaló que la enorme atención internacional que reciben las víctimas de Nueva York no debería llevar a olvidar lo ocurrido en Chile décadas antes. El 11 de septiembre de 1973, las Fuerzas Armadas chilenas bombardearon el Palacio de La Moneda durante el golpe militar que acabó con el Gobierno de Salvador Allende.
Wahbi insistió en que su comparación no pretende equiparar los dos acontecimientos ni sus circunstancias, sino poner el foco en el sufrimiento humano provocado y en la necesidad de aplicar un mismo principio de respeto hacia las víctimas.
El dirigente político considera que, pese a las diferencias históricas entre Nueva York y Santiago, ambas tragedias plantean una cuestión común: la defensa de los derechos humanos debe entenderse como un principio universal, aplicable a todas las personas sin distinciones.
Los atentados del 11 de septiembre de 2001 dejaron cerca de 3.000 muertos después de que miembros de Al Qaeda secuestraran cuatro aviones comerciales. Dos fueron estrellados contra las Torres Gemelas del World Trade Center, otro impactó contra el Pentágono y el cuarto se estrelló en Pensilvania.
En Chile, el golpe militar de 1973 derrocó al presidente Salvador Allende y dio paso a la dictadura encabezada por Augusto Pinochet.
Publicado el : 13 de septiembre de 2026
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