
Del negocio de las gafas al petróleo: el millonario regreso que vuelve a despertar preguntas.
Del negocio de las gafas al petróleo: el millonario regreso que vuelve a despertar preguntas
El empresario venezolano Alejandro Betancourt, conocido por su relación con la marca de gafas Hawkers, vuelve a estar bajo el foco internacional tras su regreso a Venezuela y su renovada actividad empresarial vinculada al sector energético.
Betancourt, que durante los últimos años desarrolló buena parte de sus actividades fuera de Venezuela, habría retomado su presencia en el país en un momento marcado por nuevos movimientos alrededor de la industria petrolera. Su vuelta ha generado interés por su trayectoria empresarial y por las investigaciones financieras que han rodeado su nombre en Europa.
El empresario fue objeto de pesquisas en España relacionadas con un supuesto entramado de blanqueo de capitales. La investigación estuvo vinculada a operaciones financieras y a fondos que, según las pesquisas, podrían tener relación con negocios procedentes de Venezuela.
La causa experimentó varios cambios durante 2026. Aunque inicialmente fue archivada, posteriormente la Audiencia Nacional española ordenó reabrir las actuaciones tras un recurso presentado por la Fiscalía Anticorrupción. Esto mantiene abiertas las pesquisas y deja pendiente determinar si existieron responsabilidades penales.
La trayectoria de Betancourt comenzó a adquirir notoriedad gracias a sus negocios en el sector energético venezolano. Su empresa Derwick Associates consiguió importantes contratos relacionados con infraestructuras eléctricas durante los años de expansión del sector energético en Venezuela. Con el tiempo, el empresario diversificó sus inversiones hacia otros ámbitos, entre ellos la energía, la minería y el transporte.
Su posterior entrada en el mundo de las gafas y su participación en Hawkers contribuyeron a convertirlo en una figura conocida también fuera de los círculos empresariales venezolanos.
Ahora, su regreso vuelve a colocar su nombre en las noticias por una combinación poco habitual: una gran fortuna, negocios energéticos y una investigación financiera que continúa abierta en España.
No obstante, las investigaciones judiciales no equivalen a una condena, y cualquier responsabilidad deberá ser determinada por los tribunales correspondientes.
Publicado el : 18 de agosto de 2026
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