
Rabat y Oslo intensifican su cooperación frente a las redes de narcotráfico.
Marruecos y Noruega avanzan hacia una cooperación más estrecha para hacer frente a las redes de delincuencia organizada con actividad entre el norte de África y Europa, especialmente aquellas relacionadas con el tráfico internacional de drogas.
Oslo pretende ampliar la colaboración existente con las autoridades marroquíes y pasar de una cooperación principalmente policial a un intercambio judicial más directo, con el objetivo de facilitar las investigaciones y acelerar los procedimientos relacionados con organizaciones criminales transnacionales.
El interés de Noruega se centra, entre otros casos, en un grupo de ciudadanos noruegos con doble nacionalidad que se encontrarían actualmente en Marruecos y que, según fuentes conocedoras de las investigaciones, estarían vinculados a expedientes relacionados con importantes operaciones de narcotráfico.
Las investigaciones noruegas apuntan a que algunos de los sospechosos podrían haber desempeñado funciones relevantes dentro de estructuras dedicadas al tráfico de grandes cantidades de drogas. Parte de estas investigaciones estaría relacionada con importantes cargamentos de cocaína y cannabis.
La doble nacionalidad de varios de los investigados constituye uno de los principales elementos que complican una eventual entrega a Noruega. Ante esta situación, las autoridades noruegas estudian alternativas dentro del marco legal, entre ellas el intercambio de información y pruebas con la Justicia marroquí para facilitar posibles actuaciones judiciales en Marruecos.
El objetivo de Oslo es evitar que la dimensión internacional de estas organizaciones y las diferencias jurisdiccionales dificulten el avance de las investigaciones. Para ello, busca reforzar los canales de comunicación entre fiscales, tribunales y organismos encargados de combatir el crimen organizado.
La cooperación policial entre Marruecos y Noruega experimentó un nuevo impulso durante 2025, y las autoridades noruegas pretenden ahora ampliar esa colaboración al ámbito judicial.
Para Rabat, la cooperación internacional constituye una herramienta importante frente a las redes criminales que operan más allá de las fronteras nacionales. El desarrollo de este mecanismo con Oslo podría convertirse en un nuevo ejemplo de coordinación internacional contra el narcotráfico y otras formas de delincuencia transnacional.
Publicado el : 17 de agosto de 2026
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