
El juez Calama pone límites a la UDEF en el caso Zapatero pero no devuelve el informe que filtró su vida privada.
El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama dictó este viernes un auto que da la razón a Zapatero en parte, pero solo en parte. Tras el escrito presentado el 25 de junio por la defensa del expresidente, encabezada por el catedrático Víctor Moreno Catena, el magistrado ha ordenado a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) que, en adelante, sus informes se limiten “estrictamente a los hechos investigados”, evitando la inclusión de datos personales ajenos a la causa y de información “innecesaria o irrelevante”.
El juez invoca expresamente los principios de necesidad y proporcionalidad que rigen el tratamiento de datos en el ámbito penal y reconoce compartir “la preocupación” de la defensa ante las filtraciones.
El detonante de esta batalla jurídica fue el informe UDEF número 2910/26, fechado el 22 de junio, que incluía las agendas íntegras de Zapatero correspondientes a 2024 y 2025 y un volcado de 1.084 páginas de conversaciones de WhatsApp con su secretaria Gertrudis Alcázar, documentos que llegaron a los medios sin marca de agua identificativa, algo que la defensa señala directamente como prueba de que la filtración provino de la UDEF. La defensa pedía además que el juez devolviera ese informe a la policía para expurgarlo de los datos ajenos a la causa. Calama no ha atendido esa petición.
Lo que sí ha hecho es abrir una investigación paralela para determinar el origen de las filtraciones, con deducción de testimonio a un juzgado de Madrid, y ha solicitado un informe técnico sobre cómo reforzar la protección de los documentos subidos a la plataforma Cloud del tribunal. La investigación sobre Zapatero, imputado desde el 18 de mayo por tráfico de influencias y blanqueo de capitales por su presunta mediación en Bolivia a favor del grupo peruano Gloria a cambio de 200.000 euros, sigue intacta.
Publicado el : 3 de julio de 2026

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