
Exclusiva: Marruecos refuerza su control sobre el contrabando internacional y el blanqueo de capitales con cambios de seguridad en el norte y fuerte presencia central
El Estado marroquí ha llevado a cabo significativos cambios militares y de seguridad en las regiones de Tánger y Nador, en un paso que subraya su determinación de estrechar el cerco sobre las redes de contrabando internacional de drogas y blanqueo de capitales, así como de fortalecer los mecanismos de coordinación de inteligencia en las zonas fronterizas sensibles, en línea con las directrices reales que buscan proteger la seguridad nacional y secar las fuentes del crimen organizado.
Fuentes bien informadas revelaron que la Inspección General de la Gendarmería Real decidió trasladar a los comandantes regionales de Tánger y Nador, en el marco de una evaluación integral del desempeño y la reorganización de responsabilidades conforme a la naturaleza de los crecientes desafíos de seguridad. Se designó al Coronel Mayor Abdelmajid Al-Malkuni como comandante regional de la Gendarmería en Tánger, aprovechando su experiencia adquirida durante su mandato en Casablanca, donde se distinguió por su firmeza y eficacia en la lucha contra el crimen organizado.
Se espera que Al-Malkuni concentre sus esfuerzos en la protección de puertos y vías rurales en el norte, zonas utilizadas para el paso ilegal hacia Europa. De manera paralela, el Inspector General de las Fuerzas Armadas Reales firmó la designación del Coronel Mayor Piloto Hicham Jirawi al frente de la guarnición militar de Tánger. Esta designación se considera un paso estratégico en la reestructuración del mando territorial en la región, dado que Jirawi cuenta con una destacada trayectoria en puestos militares sensibles, tanto en Smara como en Salé, y es reconocido por su disciplina y rigor en la gestión.
Estos cambios se producen en un contexto regional tenso en el Mediterráneo occidental, donde operan redes de contrabando entre Marruecos, España y Argelia, empleando métodos avanzados como lanchas rápidas y aeronaves ligeras, lo que exige renovar los mandos y desarrollar enfoques más eficaces de intervención. Estas actividades no se limitan únicamente al tráfico de drogas, sino que también se entrelazan con operaciones de blanqueo de capitales e inmigración irregular, representando una amenaza directa para la estabilidad de toda la región.
Analistas señalan que estas decisiones no constituyen un simple movimiento rutinario dentro de la estructura de mando, sino que forman parte de una estrategia integral de redistribución de las fuerzas de seguridad y militares en el norte. No obstante, se observa que varios responsables centrales y sus intereses externos mantienen una fuerte presencia en posiciones sensibles, reflejando la política del Estado de combinar sangre nueva a nivel regional con la preservación de competencias experimentadas en el núcleo central, garantizando la continuidad de la toma de decisiones de seguridad y evitando vacíos institucionales frente a los desafíos. Al mismo tiempo, esto reafirma la confianza real depositada en estos organismos y el valioso capital de experiencia que representan como pilar fundamental en la protección de la seguridad nacional del Reino.
Estas designaciones reafirman, una vez más, el amplio respaldo que las fuerzas de seguridad y militares reciben de la máxima autoridad del país, abriendo la puerta a una nueva etapa de disciplina y firmeza en la lucha contra todas las formas de crimen organizado, consolidando la imagen de Marruecos como un baluarte de estabilidad en la ribera sur del Mediterráneo.
Publicado el : 24 de agosto de 2025

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