
El clan Tebboune, confinado en una sola residencia… ¿Se acerca la caída de El Mouradia?
Un escándalo de enormes proporciones estalló en manos del presidente argelino Abdelmadjid Tebboune y amenaza con arrastrarlo al borde del abismo político. Lo que antes circulaba como un simple rumor en los pasillos del poder se ha transformado en una verdad confirmada, con imágenes y sonido: la filtración de vídeos en los que su hijo, Khaled Tebboune, recibe dinero de uno de los mayores barones de la droga en Argelia, Kamel Chikhi, conocido como “El Boucher”.
La difusión de estas grabaciones ya ha cobrado sus primeras víctimas en el núcleo duro del régimen. La primera cabeza en caer fue la del ministro de Justicia, Lotfi Boujemaa, designado por el propio Tebboune apenas en noviembre pasado, quien se ha visto obligado a abandonar el cargo en medio de la indignación pública y el bochorno institucional.
Según informes coincidentes de medios argelinos y extranjeros, el Palacio de El Mouradia vive momentos de inusitado desconcierto. Se barajan nombres para sustituir a Boujemaa, entre ellos el de Abderrazak Bensalem, director de Asuntos Jurídicos y Judiciales del ministerio. Sin embargo, este último arrastra su propia carga: un escándalo de índole moral que lo mantiene bajo la estricta supervisión de la Dirección Central de Seguridad del Ejército.
Lo más inquietante es que, en ciertos círculos cercanos a la jerarquía militar, se murmura que de no estar los Tebboune en la cúspide del poder, habrían sido juzgados en consejo de guerra, como ocurrió en etapas turbulentas de la historia de Argelia. Algunos van aún más lejos y aseguran que habrían corrido una suerte mucho más severa: la del fusilamiento en plazas militares, dada la magnitud de los expedientes en los que se encuentran implicados, que comprometen la seguridad del Estado y su reputación a nivel internacional.
El pulso interno en el círculo del poder argelino se intensifica cada día. El expediente Khaled Tebboune se ha convertido en una espada de Damocles suspendida sobre la cabeza del propio presidente. Y todo apunta a que el desenlace para el clan presidencial podría ser tan dramático como inevitable, en un país donde las alianzas militares y los escándalos son los verdaderos árbitros del destino político.
Publicado el : 26 de agosto de 2025

Compartir este artículo: